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Cúcuta área metropolitana:

variables de análisis

Por: Angie Sarmiento Gutiérrez
22/10/20

La ciudad de Cúcuta y su área metropolitana (AM) conformada por 13 municipios es una región que no solo está definida por su geolocalización, sino que ha estado marcada históricamente por relaciones mercantiles desde la época de la colonia. En ese sentido, la definición de región para Cúcuta va más allá de una zona limítrofe que tiene en cuenta las interacciones de su comunidad a lo largo del tiempo, como una construcción de la realidad histórica y de identidades coexistentes en un mismo territorio (Yory & Hiernaux, 2017). Para entender la región de Cúcuta AM, debemos tener una noción multidimensional que tenga en cuenta variables históricas, económicas, políticas, relacionales, naturales, sociales y ambientales. El análisis interseccional* que propone este artículo tiene en cuenta aspectos políticos, económicos, históricos y sociales, con el fin de mostrar un panorama completo del contexto de Cúcuta AM al ser área fronteriza. 

 

Una de las características que históricamente hizo importante a San José de Cúcuta fue el transporte fluvial. Por ejemplo, en el río Zulia, que comunicaba a la Nueva Granada con el lago de Maracaibo, se transportaba mercancía y se realizaban actividades comerciales hacia Europa durante toda la época colonial (Gamboa, 2009). En general, el transporte fluvial fue importante y popular dada la geografía de Norte de Santander, permitiendo la conexión con otras regiones por medio del intercambio mercantil. No obstante, el ferrocarril tuvo un protagonismo mayor en cuanto a la conexión con el centro del país y a nivel internacional, particularmente en el comercio del café a nivel nacional. Más tarde, con la disolución de la monarquía española (Siglos XIX y XX), el comercio de la región de Cúcuta AM logró expandirse a Francia e Inglaterra, además, llegaron inmigrantes europeos y el portafolio de productos de oferta pasó de ser sólo café, cacao y anís a expandirse hacia la panela, tabaco, quina y más (Gamboa, 2009). De esta manera, el comercio seguía impulsando la economía del país en una región que, sin necesitar mar, se consideraba que tenía una gran concentración de comerciantes. 

 

La región desde hace siglos ha sido zona fronteriza, lo que ha causado una correlación y dependencia con la estabilidad económica de Venezuela y, por ende, ha sido afectada por factores socio-económicos y culturales del vecino país. Según Andrés S. Jabba (2014), se demostró que hay una sensibilidad en la economía del departamento con respecto a las decisiones políticas y económicas del gobierno venezolano, siendo Cúcuta, una ciudad comercial fronteriza, su principal socio comercial. Esta dependencia ha permitido a los venezolanos sacar ventaja de las épocas de bonanzas en su país en los noventa, por ejemplo, aprovechando la tasa de cambio se realizaban compras de bienes de lujo y necesidades básicas en Colombia. Esta dinámica ocasionó que el comercio respondiera a esas necesidades, dando como resultado un incremento de la economía regional. Después, fueron los colombianos quienes ocuparon el papel principal de comprador de bienes y servicios en el territorio venezolano haciendo que las dinámicas comerciales se adaptaran a la producción de bienes industriales, como calzado, lácteos y muebles (Jabba, 2014). 

 

En los últimos años, y como consecuencia de la mala administración del gobierno Venezolano, hay escasez de productos, índices socioeconómicos preocupantes, una tasa de cambio devaluada y la mayor tasa de inflación en América Latina. Teniendo en cuenta lo anterior, los efectos de la situación de Venezuela no se contuvieron en su territorio, el deterioro de los índices socioeconómicos de Norte de Santander demostraron la urgencia de modificar la dinámica mercantil, por eso, en el 2011 se observó una recuperación de la economía asociada con la diversificación de los mercados del empresariado cucuteño al no proyectar un cambio de panorama en el vecino país (Jabba, 2014). Es así como la economía del AM de Cúcuta cambió su estrategia internacional por una más robusta localmente y con visión hacia el interior del país, dando prioridad a los emprendedores y mercados nacionales.

 

Las secuelas de estos cambios en las dinámicas y su situación de frontera se han reflejado en las tasas de desempleo e informalidad en el país. Para el 2019, Norte de Santander fue el tercer departamento con la tasa de desempleo (gráfica 1) más alta después de Tolima y Quindío (DANE, 2020). El mismo comportamiento sucede con la tasa de informalidad, Cúcuta AM suele ubicarse entre los tres primeros puestos de la tasa de informalidad (gráfica 2) a nivel nacional, donde para el trimestre móvil de diciembre 2019 y febrero 2020, Cúcuta fue la ciudad con la tasa más alta (71,4) con respecto al promedio de las otras 23 ciudades y AM  (46,7) (DANE, 2020). 

 

Teniendo esto en cuenta, es importante recordar que para 2008 y 2010 las relaciones políticas con Venezuela fueron muy tensas, lo cual ocasionó una ruptura en las relaciones comerciales, junto con la devaluación masiva del bolívar. Asimismo, en agosto de 2015 se realizó el cierre de frontera y se deportaron más de 15.000 colombianos y para el año siguiente más de 22 mil retornaron voluntariamente. El cierre del paso representó una agudización de la situación comercial y de dependencia económica con Venezuela, considerando que para el 2010 en esa frontera cruzaban diariamente 177.320 personas, que representaban el 21% de la población de Cúcuta AM para ese momento (Jaimes, 2010). 

 

Además, las crisis de Venezuela generaron caos en un primer momento y ocasionaron un “parón” en el comercio entre Cúcuta, y todo el Estado del Táchira. Esto debido a que era más fácil conectarse con ciudades principales de Venezuela que con ciudades principales Colombianas, por la falta de infraestructura en las vías como consecuencia del abandono estatal. Por ejemplo, Bucaramanga que es la ciudad más cercana, está a 8 horas vía terrestre, mientras que San Cristóbal está a 2 horas y media.

Gráfica 1: Tasa de desempleo a nivel nacional y en Norte de Santander (2001-2019)

Fuente: Dane (2020) & Cámara de Comercio de Cúcuta (2019) - Construcción propia

Gráfica 2: Proporción de empleo informal a Nivel Nacional y en Norte de Santander (Serie trimestral enero 2007-junio 2020)

Fuente: Dane - Construcción propia

A su vez, Norte de Santander es uno de los dos departamentos del oriente colombiano donde se condensan las actividades del Frente de Guerra Oriental del ELN. La mayoría de conflictos se concentran en el Catatumbo, el cual también tiene una de las mayores densidades cocaleras del país (Ríos & et al, 2019). Por otro lado, los colectivos armados venezolanos son grupos que ejercen control social y crimen en toda Venezuela, con indicios de la presencia de estos grupos en algunos lugares, tanto de Cúcuta como en todo el departamento. Esta situación solo aumenta la inseguridad en el territorio y vuelve aún más vulnerable a la comunidad con presencia de economías ilegales (Ríos & et al, 2019) a la vez que debilita las instituciones estatales (Moreno, 2016). 

 

Con lo mencionado anteriormente, se concluye que en el panorama de la región conviven varias identidades: una población con una situación económica en desventaja y dependiente entre ellas (Norte de Santander y Táchira), y una población permeada por la violencia de ambos países. Por ende, la interseccionalidad hace que Cúcuta AM tenga que ser analizado de manera cuidadosa, dado que tiene una situación particular de violencia y una situación comercial muy específica debido a su ubicación. El análisis interseccional y el enfoque diferencial son necesarios puesto que al interior del territorio coexisten grupos de personas diversos y singulares que no tienen las mismas necesidades que los habitantes de otras regiones colombianas fronterizas con un gobierno vecino más estable. En ese sentido, surge la urgencia de hacer un llamado de atención a los hacedores de políticas públicas en el centro del país y que se tengan en cuenta aspectos únicos de cada región de Colombia, en especial en una zona tan vulnerable en áreas económicas, políticas y sociales. 

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Aún así, Cúcuta AM tiene la esperanza de calmar las tensiones políticas y económicas entre los dos países, siendo una ciudad comercial y con ganas de seguir emprendiendo. Aunque tenga retos adicionales a las demás regiones de Colombia, por ejemplo, en los últimos años esta ciudad ha contenido a la mayoría de inmigrantes, para octubre de 2019 era el segundo departamento con mayor población venezolana (Cámara de Comercio Cúcuta, 2019). Pero esto es solo abarcando áreas históricas, económicas y de violencia, ¿qué pasaría si tomamos en cuenta grupos étnicos y características culturales dentro de este análisis en Cúcuta AM para la realización de políticas públicas?

* Nota: Según la Asociación para los derechos de las mujeres y el desarrollo (pág. 1-2, 2004): “El análisis interseccional tiene como objetivo revelar las variadas identidades, exponer los diferentes tipos de discriminación y desventaja que se dan como consecuencia de la combinación de identidades. Busca abordar las formas en las que el racismo, el patriarcado, la opresión de clase y otros sistemas de discriminación crean desigualdades [..] Toma en consideración los contextos históricos, sociales y políticos y también reconoce experiencias individuales únicas que resultan de la conjunción de diferentes tipos de identidad”.

Referencias 

Asociación para los derechos de las mujeres y el desarrollo (pág 1-2, agosto 2004). Derechos de las mujeres y cambio económico Nº 9 - Interseccionalidad: una herramienta para la justicia de género y la justicia económica. 

 

Cámara de Comercio de Cúcuta (2019, diciembre). Gerencia Observatorio Económico e infomediación. Informe de estudio económico de las zonas. 

 

DANE (2020, 13 de abril). Boletín técnico de la Gran Encuesta Integrada de hogares diciembre 2019- febrero 2020. Medición de empleo informal y seguridad social. 

 

DANE (2020, 3 de abril). Boletín técnico de la Gran Encuesta Integrada de hogares del 2019. Mercado laboral por departamentos. 

 

Gamboa, J. A. (2009). Cúcuta: ciudad comercial y fronteriza. Revista Credencial Historia, 234, 9-15.

 

Jabba, A. S. (2014). Crisis en la frontera. CEER.

 

Jaimes, Y. (2010). “Movilidad cotidiana circular en la frontera Táchira – Norte de Santander”, tesis para optar por el título de magister en fronteras e integración, San Cristóbal, Universidad de los Andes, 269 p.p

 

Ministerio de Comercio (2020, septiembre). Información: Perfiles económicos Departamentales, Oficina de estudios económicos. 

 

Moreno Ponce, J. A. (2016). La inseguridad ciudadana como proceso de" territorialización": aproximación conceptual y teórica. Desafíos, 28(2), 145-176.

 

Ríos, J., Bula, P. & Morales, J. (2019). Departamentos de frontera y violencia periférica en Colombia. Revista Criminalidad, 61(2): 113-132

Fundación Cooperación para el Fortalecimiento Regional en Colombia© 2020 

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